de dormir con un muerto
y despertar con su cadáver
Cada noche hunde su puño quieto en mi pecho
cava un pozo, desciende lenta cascada de arena
Mis roces secos, vastos de trémula distancia
Le acogen hasta que la vela se consume
La falibilidad del purgatorio
de dormir con un muerto
y cada mañana
cavar su tumba con una cuchara
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